BOLETÍN DE PRENSA
MAESTROS Y DIRECTORES DE ESCUELAS DE YHU, MANIFIESTAN QUE TEKOPORA BENEFICIA ASISTENCIA ESCOLAR Y ELEVA AUTOESTIMA DE LOS NIÑOS
Maestros y directores consultados coincidieron con el estudio del programa de las Naciones Unidas “Invertir en la Gente” en que TEKOPORA impacta favorablemente en la asistencia escolar.
Los maestros y directores de las escuelas San Miguel Arcángel y Graduada Número 58, ante entrevistas y encuestas, declararon que los aportes de Transferencias Monetarias con Corresponsabilidades TMC del programa TEKOPORA, ha incidido favorablemente en el rendimiento escolar. La directora de la escuela graduada número 58, Lic. Mirta Villalba indicó que se nota el cambio en los niños: Vienen más limpios y tienen mayor asistencia, dijo. Manifestó que son casos aislados aquellos que no mejoran ostensiblemente. “La mayoría siente el impacto favorable”, dijo.
Por su parte, la Lic. Feliciana Villalba, vicedirectora de la Escuela San Miguel, del barrio del mismo nombre en Yhu, fue enfática en señalar cómo mejora la autoestima de los niños que por fin han podido venir calzados a la escuela y con abrigos en tiempos de frío. “Ellos se sienten igual que sus pares que tienen uniforme y ropa y por tanto elevan su autoestima”, manifestó.
Dijo que la falta de empleo de sus padres hace que necesiten de un impulso para mejorar su economía.
DESCRIPCIÓN DE YHU
Se llega a Yhu a través de dos caminos. Uno es el que va desde Caaguazu (Ruta VII), capital departamental, y otra desde Coronel Oviedo (Ruta VIII), ingresando a un ramal que va pasando por Cecilio Báez y San Joaquín.
Esta ciudad se encuentra situada a 230 km de la ciudad de Asunción y a 102 km de la ciudad de Coronel Oviedo, Unos 30 kilómetros empedrados desde la ruta VIII y 15 de tierra.
Un tramo de 64 kilómetros de los dos caminos de acceso a Yhu, està siendo asfaltado porel Ministerio de Obras Públicas MOPC dando un alivio a la falta de fuentes de trabajo. A esto se suma el programa de Transferencias Monetarias que ha ayudado a las amas de casa a crear nuevas fuentes de sustento con la horticultura, cría de ganados y confección de jabones.
La zona, antiguamente rodeada de las selvas del Caaguazu, se dedicaba antes a la madera. Actualmente, ya no existen bosques importantes alrededor y la población se ingenia para sobrevivir del comercio, trabajando en las estancias alrededor y actualmente, siendo empleados para la pavimentación de la ruta
PROGRAMA TEKOPORA
El programa Tekopora tiene 3666 familias beneficiarias en este distrito. El informe dado a conocer en el mes de julio por las Naciones Unidas, destacaba el impacto de este programa en la asistencia escolar de los niños. Los hijos de beneficiarios alcanzaron un 98 %, mientras que los niños no beneficiarios apenas habían alcanzado un 85 %.
Fueron consultados maestros de dos escuelas: La escuela San Miguel del barrio del mismo nombre y la Escuela Graduada 58, en el barrio Escuela que tiene un 80 % de hijos de beneficiarios.
ESCUELA SAN MIGUEL ARCÁNGEL
Los maestros y directores coinciden en el impacto favorable de TEKOPORA, destacando entre otras cosas, el hecho que muchos niños que anteriormente no podían adquirir el uniforme, ahora lo tienen.
Todos los profesores señalaron la importancia del trabajo de los guías comunitarios, que son muy pocos por falta de presupuesto, para el control de las corresponsabilidades. “Es necesario este acompañamiento permanente a los padres”, indicaron los docentes.
“Estamos muy contentos porque ahora los niños asisten a clases. Ojalá que los programas continúen de modo a que los niños puedan seguir en la escuela y terminar sus estudios. Creo que se debe tratar de garantizar estos beneficios”, señaló también Feliciana Villalba.
ESCUELA GRADUADA No. 58
Esta es la escuela más antigua de la zona. Aquí, las maestras de todos los grados y la directora Mirta Villlalba afirman que los niños asisten a clases con regularidad y que la mayoría proviene de familias numerosas de de escasos recursos.
Los maestros creen que el beneficio recibido es grande, pues los niños que tienen ropas y útiles, tienen más confianza en sí mismos. También creen que se les ayuda a los padres a tomar conciencia de la importancia de respetar el derecho del niño de recibir educación.
VISITA A BENEFICIARIAS
En la periferia de la ciudad viven dos beneficiarias. Una de ellas es Nicolasa Duarte, que tiene siete hijos, uno de ellos con discapacidad. Su marido hace changas en las estancias de los alrededores.
Ña Nicolasa Duarte es un ejemplo de cómo hacer multiplicar la inversión del Estado en su familia. Desde que ingresó al programa ya realizó dos cosechas de su huerta donde tiene coliflor, zanahoria, lechuga, cebollita y tomate. También realiza jabones en pan y líquido que utiliza y comercializa. Trabaja en una comisión de mujeres con las facilitadoras para aprender y trabajar juntas. Ña Nicolasa mostró fotografías de las actividades comunitarias en el día del niño, donde con sus productos alimentaron a los niños de la comunidad.
MULTIPLICANDO LOS BIENES
Con el primer pago Nicolasa compró un lechón que engordó y l faenó para comprar los ùtiles del año escolar. Todos sus hijos tienen sus útiles completos y uniformes, así como zapatos. De la venta del primer cerdo también compró tres nuevos lechones, uno de ellos de raza. También adquiriò gallinas. Una de ellas está clueca y por empollar 24 pollitos. Los patos se reprodujeron rápidamente. Ña Nicolasa dice que actualmente se autoabastece en cuanto a alimentación. Nos muestra la comida que realiza para el almuerzo de la familia con abundante verduras y legumbres. Mostró los tomates orgánicos de producción propia, así como las zanahorias que emplea en la comida.
Su hijo con discapacidad necesita un audífono de costo superior al que ella puede comprar. Acudió a instituciones de beneficencia que le prometieron que la ayudarían. Está aguardando la respuesta.
El próximo proyecto de Nicolasa es ahora hacer tortas de zanahoria con las capacitadoras para aprovechar su producción. Pero cree que su mejor inversión es la vaquilla que compró en cuotas con los pagos y que, espera que pronto, le pueda dar leche para sus siete hijos. “Yo cumplo con todas mis corresponsabilidades. Mis hijos tienen documentos y vacunas y no faltan a clases. Además, yo los alimento lo mejor posible”, dijo Nicolasa.
Niño, hijo de beneficiaria de la Escuela Graduada Número 58 de Yhu. El niño mejoró su asistencia con el programa TEKOPORA.
Patio de la Escuela Graduada Número 58 de Yhu
Ña Nicolasa con sus hijos y la facilitadora en la huerta que utiliza para autoconsumo.
Niña, hija de beneficiaria de TEKORA llegando tempranito a la Escuela San Miguel de Yhu
Niña, hija de beneficiaria, en la escuela San Miguel del barrio San Miguel de Yhu.
DoñaNicolasa y la facilitadora Denise Achar, muestran los tomates, producto de la huerta
Doña Nicolasa exhibe las zanahoras de su huerta.





